En la escuela nos hicieron creer que el sistema era justo, que la historia era objetiva, que la ciencia era neutral y que el esfuerzo siempre traía recompensa. Pero descubrimos que eran creencias, no realidades: el sistema premia la obediencia, no el pensamiento crítico. En el homeschooling entendimos que nuestros hijos merecen algo distinto: un aprendizaje que los forme libres, curiosos y capaces de romper moldes.
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@thejordisegues


